Acuerdo para ampliar producción de la vacuna contra la viruela símica

Por Tiana Quevedo

A mediados de diciembre Bavarian Nordic (Dinamarca), anunció un acuerdo de licencia con Serum Institute of India (SII)  para la producción y distribución de su vacuna MVA-BN® contra la viruela símica (mpox). Este acuerdo dispone la transferencia tecnológica del proceso de fabricación a SII, que habilita el suministro al mercado indio y expande la capacidad global de producción de la vacuna, asegurando un acceso equitativo durante brotes de la enfermedad.

Serum Institute de India, uno de los mayores fabricantes de vacunas por volumen a nivel mundial, obtuvo la licencia para distribuir y comercializar la vacuna en India. Además, el acuerdo faculta a SII para ser fabricante por encargo de Bavarian Nordic, ampliando la disponibilidad global de la vacuna ante posibles emergencias sanitarias.

Este acuerdo se enmarcó en una estrategia sin pagos iniciales, basada en un modelo de reparto de beneficios. SII asumió la responsabilidad de obtener y mantener las aprobaciones regulatorias necesarias en India, mientras que ambas partes gestionan de manera independiente los costos asociados con la transferencia tecnológica. En línea con estos esfuerzos, Bavarian Nordic continuó explorando oportunidades de colaboración con otros fabricantes, especialmente en África, para garantizar un acceso equitativo a la vacuna en regiones vulnerables.

El acuerdo con SII se sumó a los logros recientes de la vacuna MVA-BN. En septiembre último, la Organización Mundial de la Salud (OMS) la incluyó en su lista de precalificación lo que puede facilitar su distribución en comunidades vulnerables, fortaleciendo la capacidad de respuesta ante brotes. Posteriormente, la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) aprobó su uso en adolescentes de 12 a 17 años tras la evaluación de estudios que demostraron su seguridad y eficacia en esta población. Desde el inicio del brote global en 2022, el mpox ha afectado a más de 103,000 personas en 120 países, con un impacto significativo en África, donde en 2024 se reportaron más de 25,000 casos y 723 muertes en 14 países.

La vacuna MVA-BN, desarrollada inicialmente como vacuna contra la viruela, ha demostrado ser eficaz para prevenir el mpox, con un perfil de seguridad robusto y resultados positivos en diversos grupos poblacionales. Esta herramienta se ha convertido en un recurso esencial para mitigar el impacto de los brotes y garantizar la protección de las comunidades más vulnerables.

La asociación entre Bavarian Nordic y Serum Institute of India no solo amplía la capacidad de fabricación, sino que refuerza la necesidad de un enfoque global y equitativo para enfrentar emergencias sanitarias, demostrando que la cooperación internacional es clave para garantizar que la salud pública prevalezca sobre cualquier otra prioridad.

Referencias:

  1. WHO prequalifies the first vaccine against mpox. (s/f). Who.int. Recuperado el 23 de diciembre de 2024, de https://www.who.int/news/item/13-09-2024-who-prequalifies-the-first-vaccine-against-mpox
  2. Bavarian Nordic. (s/f). Bavarian-nordic.com. Recuperado el 23 de diciembre de 2024, de https://www.bavarian-nordic.com/media/media/news.aspx?news=7026
  3. Bavarian Nordic. (s/f-b). Bavarian-nordic.com. Recuperado el 23 de diciembre de 2024, de https://www.bavarian-nordic.com/media/media/news.aspx?news=7000

FarmaMINSA: engañando a la ciudadanía

Por Roberto López

Recientemente, el gobierno promulgó la Ley n.° 32176 Ley de fortalecimiento e implementación de las boticas públicas FarmaMinsa a nivel nacional (Nov 2024). Medida populista que pretende comunicar a la población que el gobierno estaría preocupado por resolver los problemas de salud de la población. Lo que hace es continuar con el incumplimiento de su mandato de garantizar el acceso oportuno a medicamentos para todas las personas que están bajo su responsabilidad a través del Seguro Integral de Salud (SIS). La ley escamotea las obligaciones estatales y mantiene la responsabilidad de los usuarios del sistema público de salud para conseguir los medicamentos que requiere y no encuentra en los establecimientos respectivos.

Según la ENAHO, el gasto de bolsillo per cápita en atenciones de salud y medicamentos fue de S/444 anuales en 2023; en medicamentos fue de 169 per cápita anual. Un informe de la DIGEMID que cubre el período 2018-2023 destaca que “La compra de medicamentos constituye el 40.0 % del gasto de bolsillo en salud y un alto porcentaje del gasto es efectuado por los afiliados al SIS y EsSalud, con una tendencia al alza” (DIGEMID, 2024). Son aproximadamente 25 millones de afiliados al SIS, bajo responsabilidad del Estado peruano y si no reciben los medicamentos que les prescriben tienen que sacar de sus bolsillos para sufragarlos. Si no hay dinero, el sufrimiento continúa y puede ocurrir hasta la muerte del paciente.

Las FarmaMINSA(s) empezaron a crearse a fines del 2023 como una iniciativa del Ministerio de Salud en convenio con gobiernos municipales con el fin de vender medicamentos más baratos, principalmente en versiones genéricas. Problemas de desabastecimiento de medicamentos en los establecimientos públicos que atienden principalmente a pacientes afiliados al SIS, pretendieron ser resueltos con esta iniciativa.

En este año el desabastecimiento de medicamentos y otras tecnologías de salud fueron más evidentes, manifestado en presiones y denuncias de organizaciones de pacientes. La mediocridad de los funcionarios del MINSA vieron en las mencionadas farmacias una forma de enmascarar el problema, sin darse cuenta que cargar sobre los hombros de los pacientes el gasto en medicamentos, por baratos que sean, no solo es incumplir sus funciones sino profundizar las condiciones de pobreza de muchísimas familias.

Esta ley populista se suma al ya fracasado Decreto de urgencia Nº 005-2024 que pretendía obligar a las farmacias y boticas privadas a ofrecer una amplia lista de medicamentos en sus versiones genéricas. Hace rato que el MINSA perdió la brújula.

Proyecto de Ley riesgoso para la salud

En una reciente entrevista, el Dr. Víctor Dongo, presidente de la Comisión de Trabajo de Productos Farmacéuticos, Dispositivos Médicos y Productos Sanitarios del Consejo Nacional de Salud, en representación del Colegio Médico del Perú (CMP), expresó su rechazo al proyecto de ley que propone medidas para supuestamente facilitar el acceso a medicamentos para enfermedades raras, huérfanas y cáncer. Resaltó que esta propuesta abre la puerta para disminuir los estándares de calidad, seguridad y eficacia de los medicamentos al permitir su registro en el país únicamente con un certificado de libre comercialización.

En una carta enviada al presidente de la Comisión de Salud y Población del Congreso, el CMP solicitó su archivamiento, argumentando que el proyecto de ley elimina requisitos esenciales como la presentación de estudios de estabilidad, certificados de análisis y fichas técnicas, esenciales para hacer el control de calidad de los medicamentos. DIGEMID no podría hacer una supervisión adecuada, e ingresarían al país medicamentos de calidad dudosa.

Además, sin datos técnicos como fichas técnicas, insertos y rotulados, existe el riesgo de que los importadores modifiquen las indicaciones incluyendo otras no autorizadas en los países de donde proviene el medicamento. Esto dificultaría determinar dosis, formas de administración, contraindicaciones, advertencias, interacciones con otros medicamentos y posibles efectos adversos. El Dr. Dongo enfatizó que la falta de estas herramientas regulatorias no solo compromete la seguridad de los tratamientos, sino también la capacidad del país para mantener estándares internacionales de regulación sanitaria.

Por su parte, Alicia García, vocera del colectivo «Los pacientes importan», se refirió al impacto que este proyecto tendría sobre los pacientes. García destacó que muchas personas que sufren de enfermedades raras o cáncer ya enfrentan barreras significativas para acceder a medicamentos adecuados, y una legislación que comprometa la calidad de estos productos solo agravaría esta situación. Además, subrayó que los pacientes no deberían verse forzados a aceptar tratamientos de calidad cuestionable debido a vacíos regulatorios. Hizo un llamado a los legisladores para que prioricen políticas inclusivas que garanticen tanto el acceso como la seguridad de los medicamentos.

Tanto el Dr. Dongo como Alicia García coincidieron en la necesidad de fortalecer el marco regulatorio actual en lugar de debilitarlo. Argumentaron que la Ley Nº 31738 ya contempla mecanismos para facilitar el acceso a medicamentos que provienen de países de alta vigilancia sanitaria, pero con mayores garantías de calidad y seguridad. Ambos instaron al Congreso a archivar el proyecto de ley y a enfocar los esfuerzos en mejorar la capacidad técnica y administrativa de la DIGEMID, promoviendo un sistema regulador robusto que proteja a los pacientes, cumpliendo con estándares internacionales.

Para Acción Internacional para la Salud, no es la primera vez que el Congreso arremete contra la calidad de los medicamentos, buscando flexibilizar las exigencias bajo el argumento de acelerar la entrada de nuevos medicamentos. No debemos olvidar la catástrofe de los años 90 donde los medicamentos se registraban en 7 días con simples declaraciones juradas y el mercado se inundó de medicamentos inservibles. Tuvieron que pasar más de 20 años para limpiar el mercado al no poder reinscribirse por no cumplir con los estándares exigidos.

Carta N°162 del CMP:

Anemia: estamos perdiendo la batalla

Por Roberto López Linares

Las condiciones de salud en una sociedad es resultado fundamentalmente de las condiciones en que viven las familias y comunidades. Por ejemplo, la anemia ocurre porque las familias no pueden solventar una dieta balanceada y viven en ambientes contaminados por la falta o precariedad de servicios básicos. En el Perú, el 43% de los niños y niñas menores de 3 años es afectado por la anemia. Es el periodo en que los niños están desarrollando sus competencias cognitivas, desarrollo motor y su capacidad inmunológica. Los daños que se producen en este periodo de vida son irreversibles.

Este año, la canasta básica de una familia de 4 miembros cuesta S/.2976 o S/.99.00 diarios. Cifra que está muy lejos del salario mínimo mensual (S/.1025.00) que definitivamente no alcanza para alimentar adecuadamente a una familia. La OIT revela en último informe (2024) que el Perú es el segundo país de América Latina con más trabajadores mal pagados. ¿Cómo controlar de manera efectiva y permanente un problema como la anemia con bajos salarios? Muchos en el Perú, sobre todo las elites empresariales, presionan para mantener salarios muy bajos insistiendo continuamente en disminuir los gastos laborales de las empresas incluyendo las remuneraciones.

La pobreza ha crecido y afecta al 29% de la población peruana (2023). Casi 10 millones de peruanos en situación de pobreza y cerca de dos millones en pobreza extrema, lo que está en la base de la inseguridad alimentaria en que vive más del 50% de peruanos; es decir, que no tienen la certidumbre de poder acceder a los alimentos necesarios. La desnutrición infantil y la anemia se presentan con mayor prevalencia en los sectores empobrecidos.

La adecuada ingesta de nutrientes, debe ser garantizada por la capacidad adquisitiva de las familias y el Estado mantener los programas de apoyo alimenticio como estrategias complementarias y focalizadas en poblaciones en riesgo.

Por otro lado, en 2023 – y no creemos que la situación haya mejorado – el 73 % de los peruanos no tenía acceso a agua segura: no contaban con el servicio de 24 horas o consumían agua con cloro residual deficitario; agua no potable. El 21 % de peruanos no cuenta con desagüe ni alguna otra forma de disposición apropiada de excretas. Esto es más grave en el sector rural que afecta al 59.9% de la población; en el urbano 12.3%. Nada de esto parece preocupar a políticos y gobernantes, dándole la espalda a la evidencia: la falta de agua potable y saneamiento básico facilita la proliferación de enfermedades intestinales, especialmente en los niños, factor desencadenante de la desnutrición y anemia.

La anemia no es un problema de falta de hospitales o pastillas. Es causado por la injusticia que existe en la distribución de la riqueza del país, en la falta de trabajo y de justas remuneraciones. Es resultado de un estado que ha abandonado a los más pobres y vulnerables. Un estado que prefiere otorgar beneficios tributarios a empresas privadas en lugar de recaudar más fondos para programas de protección social, salud y educación. Un estado discriminatorio donde los “nadies” no tienen derecho al bienestar.

Las pastillas de hierro pueden servir para situaciones de emergencia en un esfuerzo por mitigar el daño en los niños; pero si no cambian las condiciones en que viven las familias, seguiremos perdiendo la batalla contra la desnutrición y la anemia que significa no solo mutilar las posibilidades de desarrollo de nuestros niños, sino también de nuestro país. El futuro es ahora.

El Estado debe garantizar el acceso a medicamentos

Organizaciones de la sociedad civil han presentado una demanda de cumplimiento ante el Juzgado Especializado en lo Constitucional de Lima contra el Ministerio de Salud (Minsa). En la demanda se exige el cumplimiento de la Norma Técnica de Salud N.º 169-MINSA/2020/DGIESP, que establece la provisión de medicamentos para el tratamiento del VIH; entre otros, tenofovir, lamivudina y dolutegravir conocido como TLD. La demanda surge en respuesta a un alarmante desabastecimiento que ha puesto en riesgo la vida de numerosas personas que viven con el VIH. En el caso de la falta del TLD, y como medida supletoria, el MINSA ha indicado cambios del esquema de tratamiento, que podría generar resistencia y abandonos.

Según datos del Grupo Impulsor de Vigilancia sobre abastecimiento de medicamentos Antirretrovirales (GIVAR), entre enero y noviembre de este año se han registrado más de 304 denuncias, siendo casi el 60% por desabastecimiento de medicamentos antirretrovirales. 

El problema trasciende el incumplimiento de la normativa sanitaria, vulnerando derechos fundamentales como el acceso a la salud y la igualdad, garantizados por la Constitución peruana y tratados internacionales. 

Las organizaciones demandantes instan al Estado a adoptar medidas urgentes, como la aceleración de compras y distribución de medicamentos. Lo más importante: garantizar que los medicamentos estén disponibles en las farmacias de los establecimientos públicos de salud, cuando se necesiten.

Documento de la demanda:

Avances en el tratamiento de la tuberculosis

Por Akemy Bustamante

El 13 de noviembre, el Ministerio de Salud de Perú emitió la Resolución Ministerial 792-2024/MINSA, que aprueba la lista complementaria de medicamentos para el tratamiento de la tuberculosis, incorporando nuevos fármacos al Petitorio Nacional Único de Medicamentos Esenciales. Paso significativo en la lucha contra esta enfermedad, que afecta a muchos miles de peruanos.

Esta actualización se alinea con las recomendaciones internacionales para combatir la tuberculosis, y que fue argumentado por Acción Internacional para la Salud (AIS) el pasado 22 de septiembre en su artículo sobre la inclusión de nuevos medicamentos para la tuberculosis haciendo énfasis en los medicamentos pretomanid y delamanid (Figura 1), medicamentos efectivos con un régimen de administración más conveniente para los pacientes. AIS subrayó la importancia que estos medicamentos se incluyeran en el petitorio, en concordancia con el perfil epidemiológico del país y las últimas guías internacionales.

Figura 1. Lista complementaria de medicamentos

Fuente: RS-792-2024/MINSA

Con la reciente resolución, más pacientes tendrán acceso a tratamientos nuevos probadamente efectivos, que se traduce en una mejora significativa en la calidad de vida de quienes padecen esta enfermedad. AIS seguirá abogando por la actualización de los tratamientos y vigilando su disponibilidad en los establecimientos de salud.

Referencias:

  1. Ministerio de Salud (2024). la Resolución Ministerial N°792-2024/MINSA. Lima: 13 de noviembre. https://busquedas.elperuano.pe/dispositivo/NL/2344026-1

Uso de medicamentos en investigación es riesgoso

Por Javier Llamoza

Desarrollar un medicamento requiere varias etapas de investigación como las  preclínicas y clínicas. Esta última se divide en cuatro fases:  la Fase I prueba el medicamento en un pequeño grupo de voluntarios sanos para evaluar la seguridad y la dosis; la Fase II evalúa la eficacia y efectos secundarios en un grupo grande de pacientes; la Fase III compara tratamientos existentes en un grupo amplio para confirmar eficacia y seguridad; y la Fase IV de Vigilancia Post-comercialización.

En el Perú, la ley 29459 (2009) “Ley de los productos farmacéuticos, dispositivos médicos y productos sanitarios”, establece que para registrar un medicamento se debe presentar, entre otras exigencias, la información sobre seguridad y eficacia;  esto es, con los resultados de la fase III concluida.

Durante la pandemia del COVID 19, se aceleró el desarrollo de las vacunas y se utilizaron cuando todavía estaban en fase de investigación debido a la emergencia global. Mediante la Ley N° 31091 de diciembre de 2020, el Perú modificó la regulación para otorgar el registro sanitario condicional por un año a los medicamentos y productos biológicos con resultados preliminares de los ensayos clínicos en fase III; es decir, sin resultados concluyentes.

Esas fueron las flexibilidades establecidas para atender las urgencias de la pandemia respecto a los productos farmacéuticos. Sin embargo, el Decreto Supremo N° 004-2025-SA  del 12 de abril último, que regula lo dispuesto en el Artículo 9 de la Ley N° 29698, “Ley que declara de interés nacional y preferente atención el tratamiento de personas que padecen enfermedades raras o huérfanas”, establece en su artículo N°12 que para productos farmacéuticos utilizados en el diagnóstico y/o tratamiento de enfermedades raras o huérfanas y tratamientos oncológicos provenientes de países de alta vigilancia sanitaria con estudios clínicos como mínimo en fase II, pueden ser autorizados, con la condición de que las empresas actualicen anualmente la información de seguridad y eficacia de los estudios clínicos nuevos o en curso presentados al obtener el registro sanitario.

Es cierto que algunos países aceptan el registro de medicamentos que aún están en investigación, sobre todo para enfermedades raras que por sus características (baja prevalencia) no se logra reclutar al número de personas para concluir las fases clínicas de investigación. Con frecuencia se autoriza su uso frente a la ausencia de tratamiento, y son adquiridos bajo la modalidad de pago por resultados, cuando este mecanismo está regulado en el país.

Esta situación no sucede en enfermedades oncológicas donde la incidencia y prevalencia en el mundo es alta. Consecuentemente existe mucha investigación para estas enfermedades y, algunas empresas logran obtener la autorización de comercialización estando el medicamento en fase de investigación (fase II), sometiéndose a una estricta vigilancia farmacológica. Muchos de estos medicamentos no son mejores que los tratamientos existentes o representan un peligro por las reacciones adversas. Por ejemplo, acerca del medicamento Aucatzyl® (obecabtagene autoleucel) aprobado por la FDA en noviembre de 2024 para el tratamiento de la leucemia linfoblástica aguda de células B, se ha reportado una alerta por el riesgo de neoplasia maligna de células T.

En ese contexto, el Decreto Supremo permite la autorización sanitaria de medicamentos en investigación sin ninguna restricción o condición de uso, lo cual representa un riesgo para el sistema de salud, si no se justifica y regula adecuadamente, pudiendo afectar al paciente por el alto grado de incertidumbre sobre la seguridad y eficacia, y financieramente por el alto precio que suelen tener estos medicamentos. La situación se agrava cuando los recientes hechos sobre el suero fisiológico, muestra que las sospechas de reacciones adversas no son reportadas en forma oportuna lo que incrementa el riesgo de uso de estos medicamentos.

Mandato público: proteger la salud de todos

Por Javier Llamoza

Ningún país está libre de ser expuestos a productos sanitarios defectuosos con reacciones adversas graves. Por tanto, la autoridad de salud debe asegurar que los sistemas de contingencia como la trazabilidad y retiro de un producto farmacéutico del mercado, funcione rápida y efectivamente. Lamentablemente, los hechos vividos en estas semanas con el suero mortal, dan cuenta de un sistema ineficaz en toda la cadena de suministro. Aún existen cantidades de frascos de este suero peligroso que pone en peligro la salud y la vida.

La responsabilidad de verificar la operación de procedimientos de contingencia en toda la cadena de suministro esta segmentada entre la DIGEMID, las DIRIS y los gobiernos regionales. El Ministerio de Salud, como órgano rector y una vez más, expone su debilidad en el sistema.

No hemos aprendido nada de la pandemia del COVID-19. No hemos generado la capacidad para responder a crisis sanitarias. Por ejemplo, afrontar desabastecimientos por brotes que exceden el consumo estimado de medicamentos.

El desabastecimiento de cloruro de sodio en los establecimiento de salud por suspensión del registro sanitario al fabricante del suero defectuoso,  es una crisis con características parecidas. Sin embargo, la actuación del Ministerio de Salud, sin un plan para hacer frente a una decisión de seguridad sanitaria como es la suspensión del registro sanitario, ha llevado a la población a profundizar una crisis sanitaria  y social. Sanitaria porque las regiones deben arreglárselas individualmente para conseguir cloruro de sodio de otras marcas; y social, porque hay una masiva desconfianza en prescriptores y pacientes sobre el sistema de salud y los medicamentos que circulan en el mercado.

Estamos a la espera de una reacción que nos lleve a superar esta crisis. Se sabe que la cantidad de cloruro de sodio de otras marcas, no son suficientes para cubrir la brecha, por lo que deberá recurrirse al mercado internacional de manera urgente.

Es importante recuperar la confianza en las instituciones de salud y en los medicamentos, ser transparentes y tener la solvencia técnica para explicar las medidas a tomarse para acceder a medicamentos seguros y de calidad, al mismo tiempo que se ejecuten sistemas confiables de contingencia que no ponga a ningún peruano al riesgo. Vamos más allá de las correspondientes renuncias de los responsables de esta crisis. Tenemos que fortalecer la autoridad nacional de salud; no hacerlo es perpetuar una situación de crisis sanitarias. 

Gilead está en deuda con Latinoamérica: acceso equitativo a lenacapavir para el VIH

Por Luz Marina Umbasia

«La campaña EXIGIMOS A GILEAD #GileadendeudaconLAC resalta la necesidad urgente de justicia sanitaria en una región caracterizada por inequidades y barreras en el acceso a medicamentos para el VIH.»

Latinoamérica, noviembre 29 – En vísperas del Día Mundial del VIH, organizaciones de la sociedad civil de América Latina y el Caribe, con el liderazgo de Medicinas para la Gente, capítulo Latinoamérica, Public Citizen e ITPC, lanzaron una campaña que exige a Gilead Sciences otorgar licencias voluntarias para la producción y comercialización de lenacapavir para toda la región, a fin de lograr el acceso equitativo a este medicamento que puede cambiar el rumbo de la epidemia del VIH. Gilead ha otorgado licencias voluntarias para que se puedan producir versiones genéricas; pero son sólo 120 países los que se beneficiarían. La mayoría de los países latinoamericanos fueron excluidos.

La campaña regional se inició el 28 de noviembre con el envío de cartas a la farmacéutica Gilead desde las organizaciones de la sociedad civil de Perú, Argentina, Ecuador, Chile, El Salvador, Bolivia y Colombia. Diferentes redes y organizaciones regionales se han pronunciado; entre ellas ITPC LATCA CAB, Personas Unidas para la PrEP, ALEP, Make Medicines Affordable y VIH-Covid-Patentes y Acceso a Medicamentos, exigiendo la inclusión de toda Latinoamérica en las licencias voluntarias. Adicionalmente, se enviaron solicitudes a los gobiernos de Perú, Chile y Colombia, para que gestionen ante Gilead dicha inclusión. Copia de las solicitudes a Gilead fueron enviadas a representantes de diferentes organismos de cooperación tales como OPS, Fondo Mundial, OMS, ONUSIDA, entre otros.

América Latina y el Caribe enfrentan un aumento alarmante de infecciones por VIH, especialmente entre poblaciones vulnerables como jóvenes, comunidades indígenas, personas LGBTIQ+, mujeres y trabajadores sexuales. En este contexto, las organizaciones denuncian que Gilead, al excluir a la mayoría de los países de la región de sus licencias, privaría del acceso a las versiones genéricas accesibles y, consecuentemente, de la posibilidad de controlar la epidemia del VIH. Gilead tiene patentes vigentes en varios países de la región hasta el año 2037, que los deja sin alternativas genéricas. Los gobiernos estarían obligados a pagar alrededor de 40,000 dólares anuales por persona, algo insostenible para los países de la región.

El acceso equitativo a lenacapavir y otros antirretrovirales de acción prolongada, además de reducir las infecciones por VIH, es fundamental para asegurar que los sistemas de salud pública puedan garantizar los medicamentos a quienes los necesiten y avanzar hacia la eliminación del VIH/SIDA como amenaza de salud pública, en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para 2030.

Esta primera movilización de organizaciones de la sociedad civil latinoamericana espera una respuesta positiva de Gilead. De lo contrario, se abre el camino para que los gobiernos, en uso legítimo de los tratados internacionales, otorguen licencias obligatorias.

Gilead alienta producción de genéricos de lenacapavir

Gilead Sciences, Inc. ha firmado acuerdos de licencia voluntaria sin regalías con seis fabricantes de medicamentos genéricos para aumentar el acceso al lenacapavir, que venía siendo usado en el tratamiento de la infección por el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) y que ahora ha probado ser muy efectivo en la prevención. Con tan solo dos inyecciones al año, este medicamento podría ser una opción revolucionaria para la profilaxis pre-exposición (PrEP).

Estos acuerdos permitirán la producción y distribución de versiones genéricas de alta calidad y bajo costo en 120 países con alta prevalencia de VIH y recursos limitados, enfocados principalmente en países de ingresos bajos y medios.

Mientras los fabricantes de genéricos desarrollan su capacidad productiva, Gilead se compromete a vender lenacapavir sin generar ganancias, asegurando el acceso al medicamento hasta que las empresas licenciadas puedan cubrir la demanda. Daniel O’Day, CEO de Gilead, destacó el compromiso de hacer que el tratamiento esté disponible rápidamente en los lugares donde más se necesita. Los fabricantes seleccionados, como Dr. Reddy’s Laboratories (India) y Mylan (USA), fueron elegidos por su experiencia en producir medicamentos complejos, como aquellos usados en los  tratamientos para el VIH.

Además de su uso como prevención, los acuerdos también cubren el uso de lenacapavir en adultos con VIH resistente a múltiples fármacos. Este tratamiento destaca por su capacidad para inhibir el virus en varias etapas de su ciclo de vida, ofreciendo una opción prometedora para casos en los que otros medicamentos no han sido efectivos.

Mientras los fabricantes de genéricos desarrollan su capacidad, Gilead priorizará el suministro de lenacapavir en 18 países con alta incidencia de infecciones por VIH, como Sudáfrica, Kenia y Uganda. La compañía comenzará el proceso de aprobación regulatoria del medicamento para PrEP a finales de 2024, tras el éxito de dos ensayos clínicos que demostraron la eficacia de lenacapavir administrado dos veces al año en comparación con tratamientos convencionales diarios.

Peter Maybarduk, de Public Citizen, celebró la medida, señalando que “responde a la demanda global de acceso a medicamentos asequibles y oportunos. Gilead ha sido un líder en la lucha contra el VIH durante más de 35 años y con este esfuerzo busca continuar innovando para lograr que el VIH sea una enfermedad crónica tratable y, eventualmente, prevenir nuevas infecciones a nivel mundial”.

Es importante que las licencias para la producción de genéricos no impongan restricciones a países que no están incluidos en la lista de los 120 seleccionados. A través de las salvaguardas del Acuerdo sobre los ADPIC, estos medicamentos deben ser accesibles tanto para los programas de tratamiento como para la PrEP en esas naciones. La política de Gilead ha sido cuestionada anteriormente por excluir a muchos países de ingresos medio-altos, especialmente en América Latina y otras regiones. Esperamos que en esta ocasión la situación sea diferente y que pronto se amplíe la lista de países beneficiados. Para lograr el control global del VIH, nadie debe quedar atrás.

Referencias:

  1. Gilead Signs Royalty-Free Voluntary Licensing Agreements With Six Generic Manufacturers to Increase Access to Lenacapavir for HIV Prevention in High-Incidence, Resource-Limited Countries [Internet]. Businesswire.com. 2024 [cited 2024 Oct 3]. Available from: https://www.businesswire.com/news/home/20241001289353/en/Gilead-Signs-Royalty-Free-Voluntary-Licensing-Agreements-With-Six-Generic-Manufacturers-to-Increase-Access-to-Lenacapavir-for-HIV-Prevention-in-High-Incidence-Resource-Limited-Countries