Por Akemy Bustamante
El último informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre el gasto sanitario mundial revela una preocupante tendencia: el gasto público per cápita en salud ha disminuido en todos los países en 2022, después de un aumento significativo durante los primeros años de la pandemia. Este retroceso pone en riesgo los avances logrados en salud pública y aumenta la vulnerabilidad de las poblaciones, especialmente en un contexto global marcado por la incertidumbre económica y el incremento de las necesidades sanitarias.
Según el informe, el gasto total en salud alcanzó los 9.8 billones de dólares en 2022, lo que representa el 9.9% del producto interno bruto (PIB) mundial. Sin embargo, esta cifra es menor que el año anterior, marcando la primera caída en términos reales desde 2000. La disminución en el gasto público refleja una caída en la prioridad que los gobiernos otorgan a la salud, lo cual es alarmante, dado que un enfoque sólido en la financiación de la salud es esencial para prevenir el aumento de la pobreza y garantizar el acceso equitativo a medicamentos y otras tecnologías médicas.
Específicamente, el informe resalta que el gasto público per cápita en salud se redujo en todos los países, con la excepción de los países de ingresos bajos que continuaron recibiendo un apoyo externo considerable. Esto indica que, mientras algunos países se esfuerzan por mantener sus niveles de inversión en salud, los más vulnerables dependen aún más de la ayuda internacional, lo que plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de sus sistemas de salud.
Además, la OMS advierte que, aunque el gasto en salud se mantiene por encima de los niveles pre pandemia en algunos países, la presión económica y las prioridades gubernamentales cambiantes podrían amenazar estos logros. “Es todavía demasiado pronto para evaluar si la pandemia ha alterado las tendencias a largo plazo en el gasto en salud”.
En Perú, durante el año 2023, el presupuesto de inversión pública para el sector salud fue de S/ 5,183 millones. El Gobierno nacional ejecutó S/ 2,023 millones, dejando S/ 176 millones sin gastar. Los Gobiernos regionales manejaron S/ 2,019 millones, con una ejecución del 77.3%, dejando S/ 467 millones sin utilizar. Los Gobiernos locales recibieron S/ 1,141 millones, pero solo ejecutaron el 59.1%, dejando S/ 467 millones sin gastar. En total, S/ 1,100 millones no se destinaron al bienestar de la población.
La disminución en la inversión en salud plantea un reto significativo para los gobiernos, especialmente en un mundo donde los desafíos de salud pública, como el envejecimiento de la población y el aumento de enfermedades no transmisibles, se extienden. La falta de financiación adecuada no solo afecta la capacidad de respuesta ante emergencias de salud, sino que también limita el acceso a tratamientos, tecnologías y mejora continua de la infraestructura y equipamiento necesarios.
A medida que los países emergen de la pandemia, es crucial que se reevalúen las prioridades de gasto y se fortalezcan los sistemas de salud para garantizar que no se pierdan los avances logrados. La cooperación internacional y un compromiso renovado con el gasto en salud son fundamentales para evitar que la vulnerabilidad y la pobreza se profundicen en un contexto global cada vez más incierto.
La pregunta que queda es: ¿qué pasos tomarán los gobiernos para rectificar esta tendencia y priorizar la salud pública en sus agendas? La respuesta a esta cuestión será fundamental no solo para el bienestar de las poblaciones, sino también para la estabilidad económica y social en el futuro.
Referencias:
Organización Mundial de la Salud. (2024). Global spending on health: emerging from the pandemic. https://iris.who.int/handle/10665/379750 ComexPerú. (2024). En 2023, no se ejecutaron S/ 1,100 millones del sector salud. https://www.comexperu.org.pe/articulo/en-2023-no-se-ejecutaron-s-1100-millones-del-sector-salud