Entre el 19 de febrero y el 1 de marzo, los 194 Estados miembros de la Organización Mundial de la Salud (OMS) retomarán las negociaciones para elaborar un tratado vinculante que oriente la atención frente a futuras pandemias. El primer borrador había cosechado múltiples críticas por tener un lenguaje débil, que no permitía garantizar la equidad en el acceso a vacunas, tratamientos y tecnologías ante emergencias. Ahora, una nueva propuesta, presentada por la Unión Europea, deja en clara desventaja a los países pobres y en desarrollo frente a las naciones europeas y la industria farmacéutica, en temas vinculados a propiedad intelectual y transferencia tecnológica, entre otros.

El desafío de navegar entre los determinantes geopolíticos de la salud
Un artículo reciente de Federico Tobar señala que la salud pública atraviesa un punto de inflexión histórico. Los paradigmas que orientaron su desarrollo desde la posguerra

